Parece plástico…
Un flaco en un bar, con una pelota en la mano. La acerca a la luz y murmura:
-Parece plástico… pero se estira como la goma…
Un ingeniero que estaba en la barra se le acerca.
-Oiga, ¿Me deja que vea eso? Puede ser algo muy interesante…
-¡Claro! ¡Aquí lo tiene!
-A ver… ummm… Si, parece plástico, pero no es… tiene un elevado coeficiente de rozamiento, pero tampoco es goma, demasiado dúctil… ummm… Probablemente una resina sintética, aunque su fragilidad sugiere un gel de silicona… No, demasiado viscoso. Desde luego, no es una aleación sobreenfriada por ser tranlúcido, y para ser un vidrio elástico es demasiado maleable… No tengo ni idea. ¿De donde lo ha sacado?
-De mi nariz…
Aviador
La fiesta estaba aburrida y en medio del salón, Jorge acaparaba la atención de sus amigos contando sus aventuras amorosas.
Su mujer con un grupito de amigas los observaban, preguntándose de qué estarían hablando.
Horas más tarde, al regresar a su casa, ella le preguntó a Jorge qué les estaba contando con tanto entusiasmo. Jorge quitándole importacia, le dijo que había relatado sus experiencias como aviador aficionado.
Al día siguiente la mujer de Jorge se encuentra con la esposa de uno de los hombres que habían estado en la reunión, quien le comenta:
-¡Tu marido debe ser un experto en la materia sobre la cual disertó anoche!
-¡Oh, no creas! Sólo lo intentó dos veces desde que nos casamos: la primera vez se mareó y tuvo náuseas durante una semana; la segunda vez lo hizo sin verdaderas ganas, así que mandó el asunto al diablo. ¡Y es una lástima, porque te imaginás lo que me hubiera gustado que lo siguiera intentando!
Pollitos
Un tipo en la veterinaria:
–¿Me da cien pollitos?
A la semana siguiente:
-Hola, ¿Me da cien pollitos?
Así cuatro semanas seguidas, hasta que el veterinario le pregunta:
-Pero, ¿Qué hace usted con todos esos pollitos?
-No sé si es que los planto mal, o los riego poco, la cosa es que ¡se me mueren todos!
Jesús y las piedras
Jesús dijo:
-¡Hermanos! Hoy vamos a meditar, así que toman cada uno una piedra y vengan a caminar conmigo.
Había hombres de todas las regiones del mundo. Todos obedecieron.
Cada uno agarró una piedra grandísima y muy pesada. Juan Manuel, el vago, como nadie lo veía, agarró una piedra chiquitísima.
Con las enormes piedras al hombro (menos Juan Manuel) caminaron más de 100 kilómetros hasta que alguien preguntó:
-¡Jesús! ¿Podríamos descansar? ¿Tal vez, comer?
-Bueno hermanos, siéntense y pongan las piedras a su lado.
Entonces, las piedras se convirtieron en panes gigantescos y todos comieron hasta hartarse, menos Juanma, que se quedó con una miguita diminuta.
Pasaron los días y Jesús volvió a pedir:
-¡Hermanos! Hoy vamos a meditar, así que tomen una piedra y vengan a caminar conmigo.
Juan Manuel, el vago, agarró la más grande, la más pesada. Era casi una montaña. Después de casi 150 kilómetros, fue Juan Manuel quien dijo:
-¡Jesús! ¿Podemos descansar? ¿Tal vez comer?
-Bueno hermanos, sientense sobre sus piedras.
-¡Jesús! ¿Hoy no vas a convertir las piedras en pan?
-No, hoy traje galletitas.
Concurso en Chiste Malo
Este post no es un chiste. Estoy realizando un concurso en Chiste Malo (si, acá), mediante el cual pueden ganar un lugar en los anuncios por dos o tres meses.
Participar es sencillo. Tienen que hacer un post hablando de este concurso en sus blogs, hablando un poquito del blog, y, si quieren, publicar un chiste en el post (suyo, de este blog, o de donde sea). También deberán dejar un comentario en este post, anunciando su participación y linkeando a la entrada. Esto es por si no se envía el ping.
Los ganadores obtendrán:
El primero: Un anuncio por dos meses en el anuncio que prefieran de los cuatro laterales, y otro de tres meses en el banner superior.
El segundo, tercero y cuarto: Un anuncio por dos meses en el anuncio que prefieran de los que vayan quedando en los cuatro laterales.
Elegiría primero el ganador, luego el segundo, después el tercero, y el cuarto se queda con el último cuadro.
Además, todos los participantes aparecerán en una lista en este blog, pero también en Amatta JM (.com.ar) y en Amatta JM (.wordpress.com).
Es decir que todos se llevarán al menos tres enlaces (sin “nofollow”), y los ganadores también obtendrán los anuncios en este mismo blog.
Ah, me había olvidado de decir que a los ganadores se los elige por random.org.
Otra cosa: lo hago el jueves 9 de abril, cuando arranca la semana santa (no es por nada religioso, es porque me imagino que para entonces se van a haber anotado suficientes personas).
Suerte a todos!
Lógica
-¡Juan! ¡Qué alegría verte! ¿Qué es de tu vida?
-Mirá, José, ahora me estoy dedicando a la lógica.
-¿Y eso qué es?
-Sería… emm… Bueno, lo vas a entender mucho mejor si te lo explico con un ejemplo. Tú eres ecologista, ¿verdad?
-Si.
-Entonces te gusta la Naturaleza.
-Claro.
-Y también te gustan los animales, los pájaros, y los peces.
-Pues, si.
-Y claro, si te gustan los peces, también te gustará el mar.
-Pues si, yo voy todos los años a la playa.
-Entonces, si te gusta el mar, también te gustarán los yates.
-¡Claro! Si sólo pudiera tener uno…
-Ahora, imagínate que tienes un yate con la cubierta llena de rubias desnudas.
-Mmmm (mirada lasciva, ojitos semi-cerrados, hilito de baba chorreando de la boca).
-¡Y te gustaría tener sexo con ellas!
-¡Claro!
-¿Ves? Eso es la lógica, sabiendo sólo que eres ecologista puedo llegar a deducir que te gustan las rubias.
-¡Ah, que curioso!
Se despiden. Al rato, José se encuentra con Pepe.
-¡Hombre! ¡Qué casualidad! Acabo de ver a Juan.
-¿Sí? ¿Y qué es de su vida?
-Ahora se dedica a la lógica.
-¿Y qué es eso?
-Te lo voy a explicar con un ejemplo: ¿Vos sos ecologista?
-Pues no.
-¡Maricón!
León en la ventana
-Doctor, no puedo dormir porque hay un león en mi ventana.
-Tranquilo, tómese estas pastillas y vuelva el lunes.
Al lunes siguiente:
-Doctor, no puedo dormir: el león sigue ahí.
-Mmmm, doble la dosis y vuelva a verme el lunes.
Pasan diez, quince días, y el doctor no tiene noticias de su paciente, por lo que decide llamar:
-Hola, quisiera hablar con el señor Juan M. Amatta.
-Imposible, Juan Manuel ha muerto.
-¿Qué sucedió?
-Se lo comió un león.
Cinta
Un tipo entra en un bar y ve a un amigo totalmente abatido sobre la barra, medioborracho, bebiendo a sorbitos su octavo cubata.
- ¿Qué te pasa, Fernando?
- ¿Te acuerdas de la nueva secretaria de mi empresa de la que te hablé? ¿La que tanto me gusta y que me provoca una erección cada vez que la veo?
- ¡Sí! ¿Qué pasa con ella?
- Pues que ayer me atreví por fin a proponerle salir conmigo, le envíe un e-mail proponiéndole pasar a recogerla a su casa a las 8, ¡y me contestó que sí!
- ¡Estupendo, tío! ¡Enhorabuena! ¿Y qué?
- Pues que antes de ir a recogerla, sabiendo que cada vez que la veo me pongo como una moto, decidí pegarme el pene a una pierna con cinta adhesiva por si acaso… para que no se diera cuenta… me entiendes, ¿no?
- Sí, claro…muy atento de tu parte. Y ¿qué?
- Pues que cuando llamé al timbre de su casa y abrió la puerta, llevaba puesta una minifalda y un suéter súper escotado…
- ¿Y qué?
- ¡¡Pues que le pegué una patada en la cara que se ha quedado sin tres dientes!!
Ositos
Una mujer conoce a un tipo en un bar. Conversan un rato, se entienden y terminan marchándose juntos. Se van al departamento de él. Mientras el hombre le enseña el lugar, ella nota que su dormitorio está lleno de ositos de peluche. Todos bien acomodaditos: los más grandes en la repisa de arriba, los medianos al centro y los pequeñitos abajo. La mujer está sorprendida que un hombre tenga esa colección de peluches, pero decide no comentarle nada y se alegra de que él no tenga miedo de expresar su lado sensible (ese que tanto les gusta a las mujeres). Ilusionada, ella lo ve a los ojos, se besan y en pocos minutos ya están a pleno en la cama.
Después de esa intensa noche de pasión, ella feliz por haber conseguido un hombre sensible, le pregunta:
-Y bien… ¿que tal estuvo?
El hombre se da vuelta y, con el cigarrillo, en la boca le dice:
-¡Nada mal! Puedes retirar tu premio de la repisa del medio.
El cura y la llave del Paraíso
Era la hora del baño de los sábados del padre Juan. La joven hermana Magdalena había preparado las toallas y el agua para el baño, tal como la vieja sor María le había indicado.
La hermana Magdalena había sido instruida para no mirar la desnudez del padre Juan, y si ella podía lo ayudaba en todo lo que fuere pedido y orara.
En la mañana siguiente la vieja sor María le pregunto a la hermana Magdalena como había sido el baño del sábado.
-¡Oh hermana! - Le dijo la joven monja en forma entusiasta- ¡He sido salvada!
-¿Y como sucedió tan magno evento? -preguntó la anciana.
-Bien, cuando el padre Juan estaba metido en la tina, me pidió que lo lavase. Mientras lo estaba lavando, guío mi mano hacia abajo, entre sus piernas, mientras me decía que, ahí, el Señor guardaba la llave del Cielo.
-¡Lo sabia! -dijo la vieja ácidamente.
La hermana Magdalena continúa el relato…
-El padre Juan dijo que si la llave del Cielo coincidía con mi cerradura los portales del paraíso se abrirían para mi y tendría asegurada la salvación y la paz eterna. Y el padre Juan guío su llave del cielo a mi cerradura.
- Es un hecho -dijo la vieja sor aun mas ácidamente.
- Al principio dolía terriblemente, pero el padre Juan me dijo que el camino a la salvación es, a menudo, doloroso y que la gloria de Dios pronto llenaría mi corazón de éxtasis. Y así fue y me sentía tan bien siendo salvada.
-¡Ese viejo diablo! -dijo la vieja monja-. A mi me dijo que era la trompeta del Arcángel Gabriel y se la vengo soplando desde hace 40 años.








