Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial un avión inglés es derribado en Alemania, capturan al piloto, que está gravemente herido, y lo llevan a un campo de concentración.
Al día siguiente llega un médico nazi:
Lamento informarle que, a pesar de nuestros esfuerzos, su pierna derecha no tiene cura, y no hemos podido salvársela.
-Me gustaría que mi pierna fuese devielta a mi patria. Comprendo que es difícil en este momento, pero ¿sería posible que alguno de sus aviones la dejase caer mientras sobrevuela el sur de inglaterra?
No hay ningún problema.

Le amputan la pierna derecha, la meten en un avión que va a bombardear Inglaterra y la dejan caer.
Al día siguiente le tienen que amputar el brazo izquierdo, y se repite la misma historia.
Al día siguiente, el médico vuelve a ver al piloto.
Lo siento mucho, pero su brazo derecho tiene gangrena y tenemos que amputarlo también.
-¿Y lo mandarán a Inglaterra?
Me temo que esta vez será imposible.
-¿Por qué?
Es que el comandante cree que usted está intentando escaparse parte por parte.

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