Aviador

La fiesta estaba aburrida y en medio del salón, Jorge acaparaba la atención de sus amigos contando sus aventuras amorosas.
Su mujer con un grupito de amigas los observaban, preguntándose de qué estarían hablando.
Horas más tarde, al regresar a su casa, ella le preguntó a Jorge qué les estaba contando con tanto entusiasmo. Jorge quitándole importacia, le dijo que había relatado sus experiencias como aviador aficionado.
Al día siguiente la mujer de Jorge se encuentra con la esposa de uno de los hombres que habían estado en la reunión, quien le comenta:

-¡Tu marido debe ser un experto en la materia sobre la cual disertó anoche!

-¡Oh, no creas! Sólo lo intentó dos veces desde que nos casamos: la primera vez se mareó y tuvo náuseas durante una semana; la segunda vez lo hizo sin verdaderas ganas, así que mandó el asunto al diablo. ¡Y es una lástima, porque te imaginás lo que me hubiera gustado que lo siguiera intentando!

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