Cuál es la casada?
- Jaimito estaba sentado en clase, haciendo problemas de matemática, Cuando su profesora le dice:
- Hagamos un ejercicio deductivo… supongamos que hay cinco pájaros parados en un arbusto y le disparas a uno con una pistola, ¿Cuántos pájaros quedarían?
- Ninguno – replica Jaimito – porque uno moriría y los otros saldrían volando.
- Bueno, la respuesta no era esa – dice la maestra- quedan cuatro ¡pero me encanta tu manera de pensar! Jaimito, algo humillado por el comentario, decide dar su merecido a la docente y dice:
- Tengo una pregunta de esas deductivas para usted, señorita.
- Si hay tres mujeres sentadas en un banco de la plaza comiéndose un helado, la primera lo está lamiendo, la segunda lo está mordiendo y la tercera lo está chupando, ¿cuál de ellas está casada?
- La profesora se sonroja y contesta tímidamente:
- Bueno, no estoy segura…supongo que la que lo está chupando.
- No – dice Jaimito- La respuesta no era esa… La casada es la que lleva el anillo de bodas en el dedo, pero me encanta su manera de pensar.
Nueva obra
En la escuela, la profesora del grado de Jaimito llama a las chicas al finalizar la clase. A sabiendas de que el niño decía barbaridades, les advirtió que al otro día, en cuanto Jaimito dijera algo, salieran corriendo.
Al día siguiente, cuando estaban repasando la tarea del día anterior, que era decir qué obra se había hecho en su barrio, y como repercutía la misma.
Primero le toca el turno a Juancito:
-En mi barrio se abrió un supermercado. Repercute en que mi mamá no tiene que viajar hasta el centro para hacer las compras, por lo que se queda mas tiempo en casa.
-Muy bien Juancito! – Lo felicita la profesora.
Luego habla Martita:
-En mi barrio se abrió un jardín de infantes. Repercute en que ahora los chicos tienen el jardín cerca, y no tienen que viajar para llegar.
-Muy bien Martita! – La felicita la profesora.
Y así van pasando todos los chicos, hasta que le toca el turno a Jaimito:
-En mi barrio se abrió un prostíbulo. -Dice Jaimito.
Entonces, la profesora mira a las niñas, que salen corriendo disparadas del salón.
-Esperen!-Grita Jaimito – Todavía no hay lugares vacantes!








