Le enseñé a hablar al perro
Un chico va a la Universidad de La Plata en los años 70, pero más o menos a la mitad del semestre se le acaba el dinero que le dieron sus padres.
Se le ocurre entonces una idea brillante y llama a la provincia del sur donde vive su familia.
-Papá no vas a creer las maravillas modernas de la educación en este país. Resulta que aquí en mi Universidad tienen un programa para enseñar a hablar a los perros.
-¿Y cómo puedo hacer para que acepten a Toby, el perro de la casa?
-Solo mandámelo con 2.000 pesosy yo me encargo de matricularlo .
Así es que el confiado padre envía al perro con los 2.000 $.
Más o menos a los 2-3 meses, el pibe se gasta la guita y de nuevo decide volver a llamar a su padre.
-Bueno, y ¿Cómo le va a Pluto? Le pregunta su padre.
-Increíble papá. Ya habla hasta por los codos, pero ahora resulta que hay otro curso mas avanzado, para enseñar a los perros a leer.
-¡No jodas! ¿Y como hago para que entre a ese curso?
-Solo envíame 3.500 $ y lo matriculo.
Así es que el ingenuo padre le envía el dinero.
Al final del curso, el chico que sabe que el perro no sabe ni hablar, ni leer, ni nada de nada, así que le pega un tiro al perro.
Cuando llega a su casa en el sur al final del semestre, el padre está feliz, esperándolo
-¿Dónde está Pluto? Estoy deseoso de escucharlo hablar y leér. Ya tengo preparada una revista de animales para que me la lea.
-Papá, no me vas a creer. Yo lo tenía todo preparado para el viaje, cuando lo veo acostado en el sofá leyendo La Nación, como todas las mañanas y de pronto me dice: “Bueno ¿y tu viejo se sigue cogiendo a la pelirroja ésa que vive enfrente de su casa?”
Y el padre le contesta:
-Espero que le hayas metido un tiro a ese perro hijo de puta, antes de que hable con tu madre.
-Claro, papi. ¡Eso fue exactamente lo que hice!
-Así se hace, hijo.
El chico se graduó y se convirtió en un político de enorme éxito:
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