Dieta
Dos amigos, ambos casados, se cuentan sus desgracias matrimoniales (que siempre las hay):
-¡Que mierda loco! ¡Mi mujer insistió tanto para que le pague un tratamiento para adelgazar, que al final tuve que aceptar!
-Y, está bien che, si la verdad es que tu esposa estaba bastante rellenita.
-¿Que está bien? No está bien un corno, ¡si la que tiene que bajar de peso es ella!
-¿Y?
-y que, con este tratamiento, la gorda bruja sigue comiendo como antes, ¡pero yo ya bajé como 2500 pesos!








